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Algas mostaza: el polvillo amarillo que siempre vuelve

Actualizado el 2026-06-12 · CliniPool

En resumen
  • Depósito amarillo-beis como arena o polen, que se vuelve a posar siempre en las mismas zonas de sombra: algas mostaza.
  • Resisten los niveles de cloro habituales — un choque estándar no siempre basta.
  • El tratamiento combina cepillado, cloración fuerte y desinfección de TODO lo que toca el agua (recogehojas, cepillo, bañadores).
  • Sin esa etapa « material », la recontaminación está casi garantizada.

Un depósito amarillo-beis, fino como polvo o polen, que se levanta en nube al pasar el cepillo y vuelve siempre a los mismos sitios (zonas de sombra, escaleras, fondo): son algas mostaza. Su particularidad, y lo que las hace tan frustrantes: toleran los niveles de cloro habituales. Un mantenimiento normal no las mata, y un choque estándar a veces solo las hace retroceder. El tratamiento eficaz combina cepillado, una cloración bastante más potente que un choque clásico y — la etapa que todo el mundo olvida — la desinfección de todo el material. Las dosis dependen de tu piscina: la app CliniPool las calcula.

Por qué siempre vuelven

El alga mostaza tiene dos superpoderes. Primero, una resistencia al cloro muy superior a la de las algas verdes: al nivel de mantenimiento habitual, sobrevive tan tranquila. Segundo, una capacidad para agarrarse a todo: paredes, cepillo, recogehojas, robot, escalera, bañadores. Tratas el vaso, y vuelve por el recogehojas. Por eso el tratamiento es tanto una cuestión de método como de producto.

El tratamiento completo

1. Cepíllalo todo, con método. Paredes, fondo, escaleras, rincones, línea de flotación. El alga despegada y en suspensión es mucho más vulnerable al cloro que pegada a la pared.

2. Analiza el agua y corrige el pH. Como en todo tratamiento, un pH demasiado alto desarma el cloro antes de que haya trabajado. Comprueba también el estabilizante: demasiado alto, suele explicar por qué fallaron los choques anteriores.

3. Cloración reforzada. Aquí es donde el alga mostaza se distingue: exige una concentración claramente superior a la de un choque clásico, mantenida el tiempo suficiente. El cálculo exacto — según tu volumen, tu producto y tu nivel actual — es cosa de la app, salvaguardas incluidas.

4. Desinfecta TODO lo que toca el agua. Cepillo, recogehojas, manguera del limpiafondos, robot (y su filtro), escalera, juguetes, y lava los bañadores en la lavadora. Sumerge el material pequeño en el agua del vaso durante la cloración fuerte: se tratará con ella. Sin esta etapa, vuelves a sembrar tu piscina al día siguiente.

5. Filtración continua + segundo cepillado uno o dos días después: las zonas tratadas sueltan las últimas esporas, y el cloro todavía alto las remata.

Después del tratamiento

Vigila las zonas habituales durante dos semanas: una reaparición rápida señala o bien material olvidado (el robot es el sospechoso clásico), o bien un estabilizante demasiado alto que ha debilitado la cloración. La app guarda el historial de tus análisis y te avisa si se vuelven a dar las condiciones de retorno.

Preguntas frecuentes

¿Cómo distinguir algas mostaza, polen y arena?

El polen flota más bien en superficie y llega por episodios (temporada). La arena no se disuelve al frotarla. El alga mostaza se dispersa en una nube amarilla al pasar el cepillo y se vuelve a posar en pocas horas en el mismo sitio.

¿Por qué vuelven después del tratamiento?

Dos razones: un tratamiento con dosis insuficiente (toleran los niveles de cloro estándar) o una recontaminación por el material sin desinfectar — cepillo, recogehojas, robot, incluso los bañadores.

¿Las algas mostaza son peligrosas?

No son tóxicas en sí mismas, pero su presencia señala una desinfección insuficiente, y las superficies se vuelven resbaladizas.

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